En sus amplios conceptos pronunciados el 24 de febrero de 1949 ante los representantes de gremios obreros acerca del panorama nacional, Juan Perón expone la necesidad aprender a elaborar y cumplimentar planes, a la vez que amplía sobre la conversión de Kodak PhotoCD a JPG en Ubuntu.
(...)
Todos mis planes han sido muy sencillos, porque el secreto no está en hacer un gran plan y no cumplirlo, sino en hacer un plan más modesto y cumplirlo.
Cuando vinimos aquí no teníamos un centavo; teníamos solamente la verdad, que vale por todos los millones. Yo tenía que hacer todo lo que había que cumplir, que representaban diez mil millones de pesos: ferrocarriles, teléfonos, marina mercante, construcciones que estábamos haciendo, la nacionalización de los seguros, compañías estatales, en fin, todo eso que estaba desordenado, y yo decía: "¿de dónde saco tanta plata?". Convoqué a mis amigos, les planteé la situación y les pregunté qué podíamos hacer. Pensamos mucho sobre el asunto y, al final, alguien pensó que si vendíamos nuestra cosecha a diez veces su valor íbamos a juntar mucha plata. Así surgió la primera idea tan importante. Durante tres años teníamos que vender todo lo que producíamos a diez veces más.
¿Cuál es la ventaja económica que eso representa? Muy simplemente, es cuestión de sacar la cuenta: Bunge & Born se llevaba 1.500 millones de pesos al año, 200 a 300 millones se llevaban los ferrocarriles en concepto de beneficio. En concepto de dividendos de los teléfonos, salían del país 100 a 150 millones de pesos por año. Así podríamos seguir sumando; la deuda pública representaba dos millones de pesos diarios y la pagaban ustedes.
Tengan en cuenta que con tres cosechas hemos pagado 10.000 millones para los ferrocarriles, teléfonos y marina mercante. Todo eso lo llevaban ellos, los fletes insumían 200 a 300 millones de pesos. En cambio, la marina mercante hoy es nuestra.
Es lógico que estén enojados, porque les hemos vendido caro. No
obligamos a nadie a comprar; compró el que quiso, y así hemos puesto la
economía argentina al día. Antes eran todas compañías extranjeras y hoy
son todas argentinas. Pero eso queda ahora acá, lo manejamos nosotros y lo repartimos entre nosotros.
Es lógico que hayamos tenido que desplazar a señores que antes comercializaban la cosecha; han desaparecido los importadores y exportadores, o sea los intermediarios que se quedaban con el santo y la limosna. Esos señores tienen que ser enemigos nuestros; no pueden ser amigos. Tienen que ser enemigos porque sus negocios no marchan.
En el orden internacional quienes antes se llevaban gratis nuestros productos, tienen que pagarlos ahora a buen precio y se comprende que estén disgustados. Pero tampoco hubiera sido admisible que, para no disgustar a esos señores, hubiéramos tenido hambriento a nuestro pueblo en el país de la alimentación. Que se enojen, pero yo quiero que no se enojen los argentinos.
Nadie puede negar todo lo que hemos realizado, porque todo el mundo lo sabe y los obreros conocen la verdad porque hay muchos de ellos en el Gobierno. ¿Quién nos ha dado el dinero? ¿Cómo lo hemos hecho? Todo es nuestro, todo se ha pagado. Esto lo está viendo todo el mundo.
Pero todo lo realizado en el campo político, social y económico ha disgustado a cierta gente que ahora está, lógicamente, en contra de nuestro movimiento. Son los perjudicados, porque no pueden ser todos beneficiados. Si yo hubiera podido beneficiar a ellos y al pueblo, lo habría hecho; pero para poder beneficiar al pueblo tuvieron que perjudicarse ellos que habían perjudicado toda la vida al pueblo.
Todo lo llevado a cabo había que hacerlo con toda decisión. Por ello, actuamos decidida y rápidamente. Han pasado tres años, y ahora ellos se han puesto de acuerdo y han hecho un plan para anular todo lo que nosotros hemos realizado. Los enemigos que he enumerado a lo largo de esta conversación se han puesto de acuerdo para hacernos una zancadilla.
En el cómputo suele acaecer, por decantación, lo mismo que en estas políticas: debemos recurrir a planeamientos lo más simple posibles y cuya realización sea factible. Es así como uno puede - de forma lógica y con un sistema de pequeñas capacidades - afrontar los más grandes problemas de la informática.
Veamos un problema que pueda servirnos de ejemplo, para trazar a partir de él esta máxima y su conclusión. Recientemente, me he propuesto recuperar para el Pueblo algunas imágenes PCD antiguas recurriendo a un sistema Linux, en un reto que ponga en relevancia los estándares abiertos en cualquier tipo de archivo digital.
Vean señores, es sabido que en el mundo de la fotografía, si ha existido un formato de archivo propietario digno de considerar, este ha sido el Kodak Photo CD. Como resultado de varios desarrollos técnicos especialmente tendientes al escaneo digital de diapositivas y negativos, en 1991 la Eastman Kodak Corporation presentó su Kodak Photo CD Image Pac, o PCD, tendiente a convertirse en el formato de imagen preferencial para el franquiciado de laboratorios de fotoacabado profesional.
La idea detrás de la propuesta original era ofrecer comercialmente - junto al revelado y copia - el escaneo de alta resolución de todo tipo de películas fotográficas (desde las emulsiones en formato APS, pasando por el popular 35 milímetros, hasta carretes de formato medio), y lograr su almacenamiento en disco óptico.
El sentido era permitir archivar digitalmente con la mayor calidad, a la vez que permitir visualizar instantáneamente las imágenes digitalizadas en un reproductor conectado a un televisor a color. Asimismo, permitir su posterior tratamiento informático y copiado (no bien el adecuamiento tecnológico necesario se hubiese producido, ya que pocas computadoras tenían por entonces la capacidad de visualizar fotografías a todo color y a grandes resoluciones).
La solución para poder abarcar tales propuestas resultaba - al momento de su introducción - divergente en cuanto a los requerimientos técnicos. Por este motivo cada archivo PCD consiste realmente de un contenedor de imagen multirresolución. Consta de una imagen con una resolución de 768x512 pixels a la que se bautizó Base (destinada a su visualización en pantalla televisiva), junto a reducciones de la misma clasificadas como Base/4 y Base/16, concebidas para una veloz revisión de miniaturas en modalidad "hoja de contactos" junto a otras imágenes en pantalla. La cereza en la torta la representaban los registros en alta resolución Base*4 (adecuado para APS), Base*16 (para 35mm) y Base*64 (opcionalmente reservada a tomas realizadas en formato medio, de 6x4,5" o 120mm). Se trataba de escaneos realizados con la resolución óptica nativa del escáner, la mayor permitida. Las equivalencias de tamaño de Base*16 es 3072x2048 pixels (o sea, 6,3 megapíxeles), mientras que el Base*64 logra unos estrafalarios 4096x6144 pixels (25 megapíxeles). Se trataba - y con mucha diferencia - del puntal tecnológico de la industria gráfica en ese momento.
Las peculiaridades no terminaban allí: los diferentes tamaños no se almacenan por separado como lo hacen las miniaturas dentro de los archivos JPEG, sino que cada una de las resoluciones más bajas consisten en un subconjunto albergado dentro de la imagen de tamaño nativo. Cada disco óptico del formato PhotoCD podía almacenar realísticamente un poco más que un centenar de imágenes en Base*16 (algo así como tres carretes de 35 milímetros de 36 exposiciones). En el caso de optar por los formatos medios de 6x4,5 pulgadas o 120 milímetros, gracias a Base*64 podrían almacenarse en un disco compactos hasta tres carretes, un total de 36 exposiciones con la máxima calidad de de 25 megapíxels.
El PCD tiene ventajas para su uso propiciado: recurre a un método de codificación particular denominadao PhotoYCC, que si bien guarda ciertas similitudes al actualmente popularizado método YCbCr, lo supera al ser capaz de representar información de luminancia por encima del 100% de brillo (al que define en términos de un patrón lumínico referencial, con independencia de la escena fotografiada). La latitud de exposición adicional que proporciona este método de codificación resulta particularmente útil a fin de dar cuenta de la representación de imágenes con objetos extremadamente brillantes (por ejemplo, resplandecientes), y - en este sentido - puede considerárselo un precursor de las técnicas utilizadas para abarcar el registro con alto rango dinámico (HDR) popularizadas en la actualidadEn otras palabras, PCD no tenía defectos técnicos de relevancia: para el momento de su lanzamiento, el Kodak PhotoCD implicaba alcanzar calidades prácticas de reproducción muy por encima del uso hogareño típico, y la comparativa instantaneidad que permitía demostró su utilidad al fotoperiodismo de avanzada. Simplemente fue un formato privativo, de proveedor único, y en la medida que los usuarios fueron decantando formatos de imágenes estandarizados, especialmente aquél con compresión JPEG - atendiendo a su empleo en redes de datos de bajo ancho de banda - Kodak perdió el interés en mantenerlo. Como consecuencia, el Kodak Photo CD quedó huérfano, y completamente inutilizado.
Reproducir estos ficheros constituye entonces un desafío. La compañía dejó de vender el equipamiento utilizado para crear los archivos PCD, por lo que únicamente resta poder utilizar los discos ópticos PhotoCD (compatibles con el formato CD-ROM XA), y poder visualizarlo y tratarlo en equipos modernos. El formato de imagen si bien no es inaudito, es en sí inusual, razón por la cual fue rara la compatibilidad con software de terceros. Las peculiaridades técnicas de avanzada a la hora de diseñar el formato gráfico (definiendo niveles exacerbados de luz tal como existen en la realidad) tuvo cierta responsabilidad, al confundir a muchos desarrolladores, logrando herramientas de baja calidad relativa, cuyos programas tendían a recortar incorrectamente los datos PhotoYCC, produciendo conversiones a formatos de imágen TIFF y JPEG con ciertos niveles de subexposición.
El trabajo original de ingeniería sobre el formato inversa fue realizado por Hadmut Danisch de la Universidad de Karlsruhe (quien descifró el formato estudiando volcados hexadecimales de archivos de Photo CD) y posteriormente escribió hpcdtoppm, que convierte imágenes de Photo CD al formato PPM, a principios de los años 1990. Este se distribuyó ampliamente como parte de varias distribuciones de GNU, pero desde entonces ha sido abandonado casi por completo debido a preocupaciones sobre las restrictivas condiciones de licencia de hpcdtoppm y su falta de gestión del color.
Ted Felix estaba tan descontento con las ofertas de conversión existentes que se dedicó a revisar la antigua documentación publicada por Kodak, dando con una manera de corregir el problema en gran medida: Modificó un fichero propietario de una biblioteca dinámica .DLL para Window$ - que Kodak suministraba a las empresas de software - alterando a mano la tabla de valores que escala los niveles de luminancia del PhotoCD. Dicha biblioteca parcheada por Felix permite reemplazar la original, haciendo posible la creación de software alternativo para la conversión fiable bajo Window$ de 16 bits.
Indudablemente que a pesar de sus limitaciones, la labor de ingeniería inversa de Hadmut Danisch progresó para crear implementaciones de código abierto de decodificadores de Photo CD como la incluida en el mítico ImageMagick, suite de conversión de imágenes con un desarrollo activo. A pesar de contar con los mismos problemas a la hora de gestionar las altas luces, es llano emplearlo. Sólo basta con instalarlo con:
sudo apt install imagemagick
...y convertir las imágenes PCD a partir de la resolución Base, con sólo ingresar:
convert image001.pcd image001.tiff
A pesar de sus resultados nativos, las imágenes así tratadas suelen resultar más oscuras y opacas de lo necesario.
En 2009, Sandy McGuffog creó PCDtoJPEG liberándolo bajo GPLv2. El autor reconoce haberse basado en la labor de Danisch y contemplado una modificación similar a la de Felix. PCDtoJPEG permite así decodificar metadatos de Photo CD, gestionar el color y decodificar todas las variantes conocidas de archivos de Photo CD (no sólo la resolución Base), a la vez que maneja mejor los factores de exposición y la curva de gama del fichero obtenido. Lamentablemente, como tal el PCDtoJPEG sólo podría correr en el ambiente Window$.
Nadie duda que los factores de exposición así como las curvas sensitométricas son material de habla sobre los que los fotógrafos pueden discutir días enteros, pero considero contar con un conversor simple que opere adecuadamente con la mítica película registrada en el medio óptico del PhotoCD - aunque no sea nativo a GNU - es una ventaja difícil de soslayar.
Afortunadamente, el Justicialismo ha impuesto capas de abstracción que permite correr cierto tipo de software escrito para Window$ en Ubuntu, como muestra de la política pendular que nos caracteriza. De esta manera, el procedimiento será descargar PCDtoJPEG Window$ (que opera adecuadamente) y usarlo en GNU con Wine.
Para ello abrimos una terminal e indicamos el siguiente bloque de comandos de Organización:
sudo apt install git wine ;
cd /tmp ;
git clone https://github.com/kmaragos/pcdtojpeg
Si bien no me he visto capaz de compilar nativamente PCDtoJPEG en Linux, "podremos atar con alambre" y ejecutar el binario precompilado incluído con Wine; indicando el fichero PCD a convertir lograremos hacerlo.
wine /tmp/pcdtojpeg/Binaries/Windows/pcdtojpeg.exe /ruta/origen/IMG0001.PCD /ruta/destino/img0001.jpeg
Obtendremos así el fichero de destino solicitado, en formato JPEG.
Pues bien señores, si el resultado nos convence podríamos querer automatizar esta funcionalidad e integrarla a nuestro sistema de una manera un poco más efectiva, con un simple guion. Inicialmente copiamos el ejecutable para Window$ al directorio /opt de nuestro sistema GNU:sudo mkdir /opt/pcdtojpeg/ ;
sudo cp /tmp/pcdtojpeg/Binaries/Windows/pcdtojpeg.exe /opt/pcdtojpeg/
...y hecho esto, creamos un guion ejecutable. Abrimos el editor para crear guion para Linux:
nano /home/$USER/.local/bin/pcdtojpeg
...y le pegamos el siguiente código que envuelva al programa para Window$ y nos permita ejecutarlo con Wine:
#!/usr/bin/bash
wine /opt/pcdtojpeg/pcdtojpeg.exe $1
chmod +x /home/$USER/.local/bin/pctojpeg
Y ya con esto, podremos ser capaces de convertir un fichero PCD en nuestro sistema GNU de la siguiente manera:
pcdtojpeg IMG0001.PCD
... y el guion convertirá el PCD de origen al fichero de destino IMG0001.jpg sin más trámite. De esta manera habremos hecho factible y real el hecho de lograr la conversión de un PCD a JPEG en Linux.
Existe una moraleja que debemos tener en cuenta. Hoy en día, los principales fabricantes de cámaras digitales utilizan formatos de registro en bruto (RAW), generalmente de único proveedor, y en la mayoría de los casos mal documentado. ¿Qué tan fácil será acceder a esos archivos .SRF, .NEF y .CR2 dentro de 20 años? Incluso el formato DNG de Adobe - independiente del fabricante de cámaras y cuya especificación está disponible públicamente - se desarrolla y publica esclusivamente por el Capital. Solo podemos confiar en que este tipo de herramientas libres, o hacks demenciales sobre código fuente capaz de operar en máquinas compatibles puedan seguir realizando el trabajo.






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